Nuestra historia
Tres generaciones frente al fuego.
Lo que comenzó como una parrilla familiar en las veredas del Huila, hoy es uno de los asaderos más reconocidos de Neiva. Pero la receta no ha cambiado: respeto por el animal, paciencia frente a la brasa.

El maestro parrillero
Don Hernán aprendió de su padre, quien aprendió del suyo. Cuarenta años controlando la temperatura de la brasa con la palma de la mano, leyendo el humo del cacao huilense, esperando el punto exacto.
Cada corte que sale de nuestra parrilla pasa por sus manos. Es la única manera que conocemos de garantizar lo que prometemos en Neiva.
40+
Años de oficio
30
Días de maduración
100%
Res de campo